El Café Europa del mes de septiembre se celebró de manera especial desde Bruselas, con motivo de los 40 años de la adhesión de España a la Unión Europea. La sesión contó con la participación de Gianluca Spinaci, asesor del Comité de las Regiones, y Blanca Soler, jefa de la oficina de la Diputación de Barcelona en Bruselas. Moderado por Dolors Camats, el debate puso de relieve el papel fundamental de las autoridades locales y regionales en la construcción europea y los retos que hoy enfrenta la política de cohesión.
Spinaci abrió el debate con una mirada histórica y optimista, recordando que el municipalismo europeo es “la base de la democracia” y que la cercanía es clave para mantener la confianza ciudadana. Subrayó que la mayor parte de las inversiones públicas en Europa las asumen las instituciones locales y regionales, y que, sin ellas, la implementación del Pacto Verde sería imposible. También alertó sobre las amenazas que supone la centralización del nuevo marco financiero plurianual, que podría dejar a los territorios sin voz.
Por su parte, Blanca Soler aportó una visión práctica y de proximidad, repasando el papel pionero de la Diputación de Barcelona en la apertura de una oficina en Bruselas y su labor de acompañamiento a los ayuntamientos. Destacó que la entrada en la UE abrió una “ventana de oportunidades” para los municipios, tanto en financiación como en redes de cooperación y visibilidad. También defendió que, a pesar de los avances, es necesario seguir luchando contra el riesgo de retroceso que supondría recentralizar fondos y competencias.












