Celebrem 20 Anys del Govern d’Esquerres! Tota la informació a l'Arxiu Digital Pasqual Maragall

Legado Pasqual Maragall

"Ni fórmulas mágicas ni atajos, hace falta actuar en todos los frentes"



Nuevos instrumentos en materia de recursos, operadores y normativa

"Actualmente podemos aceptar que ha habido un cierto cambio de paradigma sobre cómo abordar las cuestiones de la vivienda, en el hecho de admitir que necesitamos nuevos instrumentos y recursos para solucionar el derecho de acceso a la vivienda así como para garantizar su función social ", decía Dolors Camats, Directora de la Cooperativa Obrera d'Habitatge y moderadora de la tercera sesión de las Jornadas Municipalistas de Vivienda dedicadas a los nuevos instrumentos en materia de recursos, operadores y normativas.

Para abordar los retos de la vivienda desde diferentes ángulos, la Fundación Catalunya Europa, junto con la Oficina en Barcelona del Club de Roma y la Fundación la Caixa han puesto en marcha las Jornadas Municipalistas sobre vivienda, en el marco del ciclo "La transformación de la ciudad ". El programa cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona, el AMB, la Diputación de Barcelona los ayuntamientos de Santa Coloma de Gramenet y Sant Boi de Llobregat y la colaboración del PEMB y Barcelona Global.

La mesa redonda ha contado con la participación del portavoz del Sindicat de Llogateres, Jaime Palomera, del director de Relaciones Institucionales de Sogeviso, Antoni Sorolla, y del coordinador de la fase de desarrollo de proyecto de Sostre Cívic, David Guardia.

En los últimos años ha tenido mucho protagonismo el debate sobre la importancia de regular los precios del alquiler como acción concreta con capacidad de generar un impacto significativo en el mercado. Jaime Palomera abordó esta cuestión a lo largo de su intervención, constatando que hace cuarenta años, en un contexto de neoliberalismo, el mercado de la vivienda también sufrió una fuerte desregulación que causó que los precios aumentaran de manera sostenida entre 1985 y 2012. un fenómeno global influido directamente por la concepción de la vivienda como un activo financiero, siendo un refugio para inversiones especulativas que antes no estaban al alcance.

Esta situación continúa en la actualidad, si bien en el último trimestre de 2020 registró una reducción moderada de los precios debido a la Covidien-19. Por ello, se necesitan políticas a corto, medio y largo plazo que lo reviertan y que actúen sobre todos los frentes. Como decía Palomera, "ni fórmulas mágicas ni atajos, hay que actuar en todos los frentes". Un ejemplo concreto es la Ley 11/2020 de contención de rentas del alquiler, que está teniendo un efecto completamente diferente al pronosticado por los contrarios a esta regulación. según el INCASOL, aunque las causas son variadas, los precios del alquiler han bajado y los nuevos contratos firmados han aumentado. Palomera ha hecho un llamamiento a varios ayuntamientos para acogerse a esta regulación antes de la primera semana de junio , declarándose como áreas con mercado de vivienda tienes, y les ha animado a aprovechar otras fórmulas para evitar los abusos del mercado y contribuir positivamente a la ampliación del parque de vivienda protegida y asequible, por ejemplo, a través de las potencialidades que ofrecen las bolsas de vivienda.

En efecto, Toni Sorolla ha enfatizado la necesidad de tender hacia políticas de vivienda transversales, tales como las políticas urbanísticas, económicas, de movilidad o medioambientales. Sorolla ha coincidido con Palomera en que esta transversalidad debe huir de las dicotomías y se nutrirá de todos los actores y los recursos existentes. Así pues, en España hay que aumentar sustancialmente el presupuesto para la compra pública de vivienda, que actualmente está en un 0,1% del PIB mientras que la media europea se sitúa en el 0,6% -0,7%. Y junto con este presupuesto, es necesario que los ayuntamientos adquieran las competencias adecuadas para poder gestionar esta problemática, como órgano más cercano al ciudadano.

Sin embargo, la administración no tiene suficiente capacidad para poder conseguir estos objetivos, y es en este marco que se dibuja la tendencia hacia las colaboraciones público-privadas, atrayendo un sector privado que apueste por el alquiler asequible y que valore el retorno social de sus inversiones más allá del beneficio. Sorolla destacó como ejemplo el Operador Metropolitano, una empresa mixta que cuenta con la participación de la AMB. Sin embargo, mientras que Sogeviso hace una valoración positiva, desde el Sindicato de inquilino creen que falta más control democrático.

Por su parte, David Guardia ha defendido el papel de cooperativas, como Sostre Cívic, en el aumento del parque de vivienda pública y asequible, concretamente el caso del cooperativismo de vivienda en cesión de uso. Se trata de un modelo que se encuentra en crecimiento exponencial en Catalunya, que actualmente cuenta con 600 viviendas, pero que aún tiene mucho camino por recorrer, sobre todo si se compara con países como Uruguay o Quebec, que se acercan al 3% del total de viviendas, o Suiza y Dinamarca, que llegan al 7% del parque público. En este sentido, Guardia afirmó que hay diferentes opciones de colaboración entre la administración y la sociedad civil organizada, con diferentes regímenes de tenencia. Por lo tanto, hay que explorar todos estos instrumentos para adquirir la vivienda que actualmente está en el mercado libre y transformarlo en Vivienda de Protección Oficial (VPO) o vivienda asequible. Al igual que Palomera, Guardia aseguró que el modelo de tenencia democrática y sin ánimo de lucro, en el que la gente que vive en las viviendas puede participar directamente de su gestión, es la forma más factible de asegurar a largo plazo esta contención de los precios de la vivienda.

Siguiendo con esta visión de futuro, los tres ponentes resaltaron que hay que tender hacia una vivienda que priorice el alquiler, combatiendo la inseguridad, la temporalidad y la falta de solvencia que supone este modelo a diferencia de la compra, mediante respuestas menos coyunturales y más estructurales. Asimismo, este cambio de perspectiva pide respuestas coordinadas entre los municipios a escala metropolitana.