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Maragall - Sampaio


Tardarán en nacer, si es que nacen (con perdón del poeta) dos personalidades tan parecidos y extraordinarias como fueron Sampaio y Maragall. El recuerdo de Jorge está ligado a Pascual por lazos más allá de los visibles y notorios, más allá de la amistad fraternal que les ha unido toda la vida y a través de tantísimos caminos. Ambos lucharon en su juventud desde la izquierda contra las dictaduras respectivas de sus países y más adelante la vida los llevó por lugares políticos paralelos, desde posiciones muy gemelas.

No hay duda de que en ambos casos el gobierno local fue la "gran escuela" e hicieron de sus liderazgos el puntal de su pensamiento político. Sampaio y Maragall practicaban y creían en cosas como la proximidad, la diversidad, el servicio público honesto y compartían visión de futuro e internacionalismo, del más ambicioso, basado en la justicia social. Sus itinerarios siempre llevaron esta huella.

"No hay gobiernos pequeños o grandes todos tienen la misma dignidad", un lema repetido que respiraban el uno y el otro. Sin duda tuvieron las mismas visiones, entre ellas una de singular: Unificar las organizaciones internacionales de gobiernos locales. Una idea bastante sorprendente que gestaron Sampaio y Maragall, y juntos lideraron con adhesiones impensables que culminaron en la primera organización mundial de ciudades reconocida por la ONU. Soñaban desde el primer momento las "Ciudades Unidas junto con las Naciones Unidas". No es extraño que las últimas responsabilidades de Sampaio hayan sido en el seno de la ONU con trabajos humanitarios, fiel a todo su recorrido.

Maragall también coronó su vida política creando Fundaciones de futuro. Creían ambos que el éxito era unir y construir puentes de entendimiento entre diferentes, buscando siempre el nudo que los hacía iguales ... Separar y dividir los entristecía.

Dos personas que han hecho política en mayúsculas, personas leídas, que pensaban y sabían mirar con compasión, virtudes desgraciadamente poco comunes. Ambos estaban convencidos, finalmente, que lo que contaba era la humanidad. Cualquiera que los hubiera tratado puede confirmar que han sido dos ejemplares que gobernaban sin ambicionar el poder personal, el poder, para ellos, era una herramienta para mejorar la vida de la gente.

Por ello han hecho historia y los veremos siempre como un ejemplo. Ojalá hagan escuela! Inshallah!