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Ernest Maragall: "Europa no puede basarse en una Unión de transferencias sino en una Unión de transformación"


La Fundación Cataluña Europa ha presentado hoy el documento "¿Qué Unión fiscal europea?" para contribuir al debate europeo sobre una mayor integración fiscal definiendo cuáles deberían ser sus características y si habría que avanzar o no en una "unión de transferencias". El proyecto cuenta con el apoyo del grupo Verdes / ALE en el Parlamento Europeo y sus resultados se han debatido hoy en Barcelona con el objetivo de completar el documento a partir de diversas contribuciones.

Ernest Maragall, eurodiputado en el Parlamento Europeo, ha abierto el acto con unas palabras que enmarcan muy bien el estado de la cuestión: "La unión fiscal no está de moda". Maragall forma parte de la Comisión de Resoluciones Fiscales, creada recientemente por investigar los países europeos que hacen reglamentos especiales para grandes multinacionales. "En esta comisión trabajamos para obligar a las grandes empresas a declarar sus negocios y beneficios a todos los países europeos". Estos países que crean dumping fiscal están generando una competencia desleal, y permiten que se pierdan 200.000 millones de euros de recaudación cada año. Con estos datos, según Maragall, el campo de posibilidades que tendría la UE con una verdadera unión fiscal es ilimitado".

Jordi Angusto, economista y coordinador del estudio, ha remarcado que las decisiones europeas del pasado hacen aún más necesaria la constitución de una unión fiscal hoy en día. Se refería a la incorporación al euro y también a la austeridad como receta a la crisis. "El crecimiento ha sido asimétrico, y las desigualdades han aumentado". Ha destacado el paro y la falta de demanda interna como los dos retos más importantes a los que se enfrenta la UE, irresolubles sin la creación de una unión fiscal. Una de las claves, según Angusto, sería que la UE recaudara sus propios impuestos, especialmente a través de un impuesto de sociedades europeo, una corporate tax federal como la que existe en Estados Unidos.

Angusto también ha introducido un tema de intenso debate en la actualidad, el de la Europa a dos velocidades. "En Europa tenemos dos entidades de poder, la UE como tal y la eurozona. Esta segunda está fuera de control y no está institucionalizada. Por no tener, no tiene ni reglamento. Es un agujero negro con una capacidad brutal". Como él mismo escribía recientemente en un artículo, "la UE debe terminar su diseño, o la actual acabará con ella".

Para Joan Majó, miembro del Consejo Asesor de la FCE y coautor del documento, la unión fiscal es inseparable de la idea original de creación de la UE, que debía conducir a una integración política final: "No estoy de acuerdo en una unión fiscal sin transferencias ". Angusto advirtió, sin embargo, que "Alemania no quiere ni a oír hablar de las transferencias", sobre todo si no son temporales. También es fundamental tener en cuenta los proyectos donde se centren las inversiones: "No en 'Aves' ni tanques ... Sí en energía solar y renovables. España tiene un recurso en abundancia, que es el sol". Francesc Raventós, economista y coautor del estudio, también ha remarcado la importancia de elegir bien las inversiones: "hay que cambiar el modelo productivo y de consumo poniendo más énfasis en los bienes intangibles".

Entre los asistentes al acto se encontraban Ferran Tarradellas, director de la Representación de la Comisión Europea en Barcelona; Joan Herrera, coordinador nacional de ICV; y Xavier Ferrer, presidente del Consejo Catalán del Movimiento Europeo entre otros. Todos ellos han querido aportar sus ideas en el debate final, que servirán para completar este documento sobre la unión fiscal que publicaremos próximamente.

Maragall, que había comenzado el acto con un tono poco optimista en cuanto a la fiscalidad europea y el futuro europeo en general, la ha cerrado, pero, con unas palabras esperanzadoras al tiempo que realistas: "La razón y el corazón llaman Europa, pero el estómago -los países- hacen lo contrario. Hay un movimiento europeo contra la política actual, prisionera de los estados. Europa no puede basarse en una Unión de transferencias, sino en una Unión de transformación".